Una madre de ébano se come
su hambre y la de su hijo
mientras piensa,
¿en qué? ¿En las moscas?
Sobre el blanco mantel, los poderosos,
hacen porciones de pastel,
atiborrados y golosos
hasta acabar con él.
Sucios dineros alcanzados
con el comercio fraudulento,
con la extorsión y el contrabando
de pobres seres medio muertos.
¡Cómo me apena, y no hay remedio!
¡Hay intereses de por medio!
Ana Álvarez
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